T Shirt - LAMB & LION
El cordero es el animal que simboliza el sacrificio y la fuente de
salvación desde el Éxodo — el que se ofrecía en el Templo todos los
días por los pecados del pueblo, y la misma imagen que Isaías usa para
describir al Mesías: aquel que cargaría con el pecado de todos y que
con sus heridas nos sanaría.
Juan, al ver a Jesús, une todo esto diciendo: He aquí el Cordero de
Dios que quita el pecado del mundo.
Pero Jesús no es solo Cordero. Desde el Génesis, la tribu de Judá — la
tribu real de Israel, la de David — estaba asociada con la imagen del
león. El León de Judá era el símbolo del rey que vendría, el Mesías que
gobernaría para siempre. Jesús es ese Mesías, ese León de Judá, ese
Rey que reinará para siempre.
Cordero y León al mismo tiempo. El que se entrega y el que reina. El
que se humilla ante el Padre y el que tiene autoridad sobre todo lo
creado. Y lejos de ser una contradicción, es precisamente ahí donde
está el misterio — porque la realeza de Jesús no se ejerce a pesar de la
Cruz, sino a través de ella. La Cruz no es su derrota; es el trono desde
el cual vence al pecado, a la muerte y al mal de una vez y para
siempre. El León reina porque el Cordero se entregó.